Constancio Galo era primo de
Constancio
II y medio hermano de
Juliano el Apóstata.
Su hermana, cuyo nombre no se conoce, fue la primera esposa de
Constancio
II. Galo y
Juliano fueron educados
por el obispo Eusebio en Nicomedia y posteriormente enviados a la
ciudad de Macellum en Capadocia. Se les enseñó a leer
las Sagradas Escrituras y se convirtieron en parte del clero. Cuando
Magnencio fue proclamado emperador
en la Galia,
Constancio II tuvo que
iniciar una campaña contra él y antes de partir, no
teniendo herederos, decidió elevar a Galo al rango de Cesar.
Fue en esta circunstancia que Galo recibió el nombre de Constancio.
Fue entonces que Galo se casó con la
hermana de
Constancio II, Constantina,
que había estado casada con su primo Anibaliano. Las relaciones
entre
Constancio II y Constancio Galo
fueron difíciles desde el principio, y las visitas que Galo
hacía a su hermano
Juliano en
Nicomedia eran consideradas sospechosas por el emperador .
Hacia el año 351, las tropas de Galo terminaron con una rebelión
judía en Palestina, asesinando a varios miles de hombres
y niños además de incendiar muchas aldeas. Su creciente
poder fue visto como una amenaza por
Magnencio
quien estaba derrotando al ejército de
Constancio
II por lo que organizó un plan para eliminarlo enviando
a unos asesinos a terminar el asunto. La operación secreta
falló porque el comandante del grupo, bajo los efectos del
alcohol, contó el plan a una anciana en la taberna donde
se hospedaba y esta informó a las autoridades tras lo cual
Galo mandó ejecutar a todos los involucrados. A causa de
la guerra y la sequía la provisión de granos se redujo
pero Galo insistió en bajar los precios ante la posición
contraria de los senadores de Antioquia. El pueblo estaba resentido
por la actitud de los senadores y los poderosos, razón por
la cual Galo, aprovechando la ventaja política sentenció
a muerte a los senadores y entregó al pueblo como chivo expiatorio
a Teófilo, gobernador de Siria que fue asesinado por el populacho.
Constancio II, siempre bien informado
de las acciones de Galo y preocupado por una posible rebelión
en Antioquia la cual no podría controlar militarmente por
estar dedicado a la guerra en occidente, envió a Domiciano
como nuevo Prefecto Pretoriano a Antioquia para reemplazar al anterior
que había muerto de causas naturales, y para que ordenara
a Galo que fuese a Mediolanum a entrevistarse con el emperador.
Galo sospechó que se tramaba un plan contra él e hizo
arrestar a Domiciano. Como el Questor Montio defendió a Domiciano
indicando que ese arresto estaba más allá de la autoridad
de Galo, éste los hizo torturar y asesinar a ambos. Terminada
la guerra
Constancio II convenció
a Galo para que fuese a Italia, avanzando así con Constantina
quien falleció en Bitinia. Galo dudó y su ejército
trató de convencerlo de no ir, pero los rumores de que el
emperador quería darle el rango de Augusto y compartir el
poder, lo convencieron de seguir el viaje a Italia. Llegado a Noricum
las tropas del emperador lo rodearon y lo tomaron prisionero. Tras
despojarlo de las vestimentas e insignias imperiales lo llevaron
a Pola donde fue interrogado sobre sus acciones. Algunos afirman
que Galo trató de culpar de parte de las muertes a Constantina.
Acto seguido se le hizo un juicio sumario y encontrándolo
culpable fue decapitado.
Juliano escondió su pesar
por la muerte de su hermano, temeroso de las posibles reacciones
del emperador. Es justamente
Juliano
quien sugiere que Galo sufrió, además, la pena de
Damnatio Memoriae.