Luego de que
Mejoriano fuese ejecutado
por
Ricimero en el año 461 el trono
de occidente quedó vacante varios meses. El rey vándalo
Genserico aprovechó la situación
para enviar sus tropas junto con los moros para saquear nuevamente
Italia.
Ricimero increpó a
Genserico
conminándolo a retirarse de Italia y a devolver a todas las
damas de la realeza que se había llevado durante su anterior
incursión. Genserico envió de regreso a Eudoxia, viuda
de
Valentiniano III e hija de
Teodosio II) y a sus dos hijas: Eudoxia
y Plácida que se había casado con el patricio
Olibrio,
pero no por ello dejó de saquear Italia y Sicilia. Incluso
llegó
Genserico a proponer a
Olibrio como candidato al trono. En enero
del 461 Libio Severo, llamado "Serpentius", y no
Olibrio
fue proclamado emperador en Ravena con el apoyo de las legiones
ilíricas de
Ricimero. A partir
de ese momento fue el poder detrás del trono. Severo no fue
aceptado por
León, el emperador de
oriente, y fue siempre considerado oficialmente como usurpador.
En todo caso el poder del emperador de occidente se limitaba a Italia.
Britania y África se habían perdido, Hispania era
imposible de controlar, y en la Galia el maestro de soldados, Egidio
se rehusaba en aceptar a Severo. Finalmente en el 462 Libio Severo
consiguió el apoyo de los visigodos contra Egidio y lo derrotó
en Narbon, restaurando - Aunque precariamente - la autoridad de
Roma. En este contexto un pequeño número de monedas
a nombre de Severo se acuñó en Arles. Los ataques
del vándalo
Genserico a las costas
italianas continuaron ya que éste no perdía la esperanza
de ver coronado a su candidato
Olibrio
como emperador del imperio occidental. Sólo en el 467, dos
años después de la muerte de Severo, cuando las incursiones
vándalas se extendieron al Peloponeso,
León,
emperador de occidente los enfrentó y nombró a
Antemio
como emperador de occidente. Severo murió en Roma en setiembre
de 465 y se rumoreó que había sido envenenado.
Amonedación
Las monedas de severo se acuñaron en Roma, Ravena y Arles.
Parece que logró mejorar el el fino de sus monedas de oro.